
lunes, 1 de marzo de 2010
LAS OTRAS JUNTAS

jueves, 25 de febrero de 2010
EL INVIERNO MÁS LLUVIOSO

Pero ayer me asomé al río Guadalquivir y me encontré con esto:
Había aumentado su caudal por 10 y a la altura de la Mezquita iba a desbordarse, no existía ni paseo, lo nunca visto en 50 años. Esta ha sido mi pequeña experiencia, por no hablar de la cantidad de casas y campos que han sido inundados por toda Andalucía. Dejo también un vídeo.
José Antonio.
martes, 23 de febrero de 2010
PERSONAJES CORTIJEROS 6: LA ABUELITA CARAVÁTER
La abuelita caraváter dirige un consultorio en el programa muchachada nui de La 2, en el que maleduca a la audiencia con unos consejos políticamente incorrectos, tratando a todos como a nietos consentidos. Ella preferiría estar jugando a la brisca con sus amigas, pero están todas muertas, y la que le queda tiene la cabeza fatal. A mí me encanta su saloncito, con su sillón, su tapetito, su transistor. Me da mucha ternura. No se pierde un día de su serial, y a veces se te duerme en mitad de una conversación.
viernes, 19 de febrero de 2010
EXCLUSIVA: La hija secreta del Tío la Vara

Pero no todo van a ser garrotazos y bragas de esparto!!A la hija del Tío la Vara también le gusta acicalarse para salir a las verbenas y ver al Fermín, el hijo del Timoteo.

domingo, 14 de febrero de 2010
BUSCAMOS AL TÍO LA VARA
Miren ustedeh, venimo lo que eh buscando a nuegtro pariente lejano, llaménlo er tio la vara, que a nuestro paecé es nuestro primo er hijo de la Cuchifreda...
A zu izquierda, esta el Tutanesio, alias el "cazuelillas", ya que se tira to el día haciendo cocido y luego pa cormo hay que aguantagle el peste que echa allá donde vaya.
A zu vera, el pequeño de la familia, er Dositeo, que apunta maneras en eso de tirar piedras a to al que se acerca a dá por culo pa que le vendamo la tierra.
En el centro, el patriarca, el Fulgensio, alias el "mecagontó", porque no veá si reniega el joio, no hay día en el que se queje de argo.
A la vera del patriarca y con el mega mazo, está el Wenceslao, alias el "gacela", porque corre más que vuela el joio.
Y a zu derecha está el Gualterbo, alias el "platanico", noze zabe de qué manera le viene ar niño la destreza de pelar plátanos y lanzarlog tan lejos que no zabemos onde an parao.
Bueno, expero nos den señalé del tio la vara.
NOSOTROG TAMBIÉ LUCHAMO (VEACE AQUI LIANDOLA PARDA AL ENEMIGO)
Aquí leg adguntamos un video makin oof
FIN DE SEMANA NEVANDO
Ayer sábado nos alertaron nuestras corresponsales en Fiñana, la tía Carmen y la tía María, del nevazo que ha caído en Abla y Fiñana. Comenzó el viernes a las cinco menos veinte, y volvió a nevar el sábado a las 16:00 horas. Tejados blancos, techo de coches blanco, macetas con escarcha, y resbalones en la cuesta de la ermita los santos y la que sube a la iglesia de Fiñana (ver foto) jueves, 11 de febrero de 2010
MEDITACIONES CORTIJERAS: EL BRASERO

Este atardecer, de repente, he sentido un frío incomprensible.
Aún se deslizaban lentos los treinta y ocho grados del mediodía, sin embargo, el hielo del interior se escapaba por los poros del alma.
He querido cobijarme en los recuerdos de otras tardes, ya muy lejanas y más entradas en el invierno. Me he escapado a mi casa; mi casa sigue siendo la casa de mis padres, la siento mucho más mía que ésta, ¡Tantas remembranzas pegadas en las paredes!
Fueron aquellas vivencias las que abonaron mis raíces, las que mantiene mi memoria, algunas tan difusas que hoy, al cabo de los años, no podría asegurar cuáles de ellas fueron reales y cuáles sólo sueños.
Este atardecer, de repente, perdido entre los viejos fantasmas, he recostado la cabeza y, cerrando los ojos, he huido hacia atrás, al cortijo.
En el centro, una enorme camilla rodeada de sillas y sillones. Allí hacíamos la vida el tiempo que estábamos en casa.
Éramos los primos y agregados que siempre había.
“Te como ésta y cuento veinte”, “De Oca a Oca y tiro por que me toca”, “Veo, veo…” ¿Y qué ves?...
-Anda, niña, échale una firmita al brasero -decía el tío Miguel-
La mesa redonda; en aquellos tiempos pensaba yo que así de grande debía ser la del Rey Arturo, luego, a medida que pasaban los años me fui dando cuanta como se achicaba a medida que yo crecía.
Debajo: la tarima, sujetando un aro, también de hierro, para poner los pies en alto.
En el hueco del centro: el brasero: dorado y brillante y, con dos asas lindamente torneadas, que de poco servían cuando estaba el calor en su cenit; se recalentaban tanto que no podías tocarlas.
Sobre la tarima, unas veces en un lugar y otras en otro, la badila. Como una gran espumadera, también en bronce, para darle vuelta y, remover aquel montón de brasitas pequeñas en que se habían convertido el cisco o picón, y que, poco a poco se habían ido consumiendo y cambiando en cenizas, cubriendo las pequeñas brasas.
Era entonces cuando había que remeter aquellas cenizas por los extremos para sacar nuevamente las ascuas a la parte superior: “la firmita”.
¡Que dulce y acogedor era aquel calor que emanaba y arropaba a los sentados a su alrededor!
No sé porqué, me parece que el brasero, en aquella época, unía mucho más a las familias.

jueves, 4 de febrero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TOS MÚ DELICAOS: Hoy, LA PALA DE MATAR MOSCAS


Ahora venden una maquinita que se conecta emitiendo una luz que atrae a los bichos y luego los fríe, con olor a parrilla; pero antes del bote de raid, y las pastillas repelemosquitos con aroma a limón, estaba el buen MATAMOSCAS, que por un instante te convertía en el Harry el sucio de las moscardas. A ver, el primer matamoscas, el original, tenía mango de alambre recubierto de un plástico que se iba pelando de los estacazos. Y es que una vez uno se enviciaba, no paraba de matar moscas, llegando incluso a golpear a las que se posaban en las personas de su alrededor. El suelo quedaba hecho una verdadera masacre, con gotitas diminutas rojas de moscas escalfadas. Y luego, eufórico por la matanza, el dueño del matamoscas exclamaba: Al que ha inventado esto tendrían que darle el nobel!! A veces la pala se soltaba del alambre, y entonces venían los nudos y apaños, pero ya el matamoscas, perdida su potencia original, no era lo mismo. Esto se corrigió con la nueva pala, que no tiene alambres, y toda ella es una pieza de plástico. El matamoscas con forma de mano no corta el viento como el rectangular, así que el ideal es uno que tiene un triángulo abierto en la base, y que según los profesores que han dedicado décadas al estudio de este artilugio cortijero, es el mismo que usó el sastrecillo valiente para matar siete de un golpe.

Los mosquitos del cortijo eso ya es otra historia. A esos las pastillas de fogo les tocaban los cojones, y atravesaban hasta las sábanas. Yo me embalsamaba como una momia asado de calor, mientras Jaime dormía en calzoncillos sobre la cama, porque algo tiene su sangre que no les gusta, presumía. Un buen truco era decir en voz alta: Bueno, me acuesto aquí, y de repente de un salto irse a otro dormitorio corriendo, y los mosquitos se pasaban un rato buscándote.
miércoles, 3 de febrero de 2010
VAMOS CAMINO DE LAS TRES MIL VISITAS !!

2700 VISITAS A LA HORA
DE ESCRIBIR ESTO.
Lo celebramos con las chapas, (mirad abajo a la derecha) y nombrando HIJA PREDILECTA DE LAS JUNTAS, a LA ABUELITA PAZ. Esta señora, creada por Vázquez, gustaba de dar laaargos paseos por el campo, y allí transcurrían sus historietas. Lejos de ser la anciana afable y desvalida que parece, se manejaba muy bien con todo tipo de peligros: estafadores, ladrones, animales del campo y otras criaturas surrealistas a las que se enfrentaba. Le gustaba hacerse la tonta, pero al contrario que otros personajes de la época como Rompetechos, ella se daba perfectamente cuenta de todo lo que pasaba a su alrededor y sabía exactamente lo que tenía que hacer.
lunes, 1 de febrero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. Hoy: LOS SUSTITUTOS DEL PAPEL HIGIÉNICO
¿cómo sería nuestra cotidianeidad si no existiera el papel higiénico? Pues bien, hasta hace muy pocos años, las personas solían limpiarse con agua o utilizaban tusas y follajes como el estropajo y hasta la lechuga. Pero el hábito de limpieza que estuvo asociado al uso del papel higiénico se inició con una esponja amarrada a un palo que se sumergía en un balde de agua salada. Este instrumento estaba a disposición en los baños públicos y todos los usuarios compartían sus beneficios. Luego de muchos experimentos, ensayos y diseños se logró llegar al papel convencional que todos conocemos. Bien, el caso es que un día llega Carlitos el de Manola, consternado, y yo le digo, ¿Qué te pasa Carlos, te veo pensativo? y me dice: Es que iba a ir al baño, y le he dicho a mi abuela (Antoñica) que no hay papel, y ella me ha dicho "¿Cómo que no? Ahí, colgado en la púa", y me ha señalado unos cartonejos de los de envolver el pescao... y yo le he dicho que si es que aquí la civilización no ha llegado aún... Sí amigos, es muy triste, pero incluso en el cortijo de los abuelos hubo mucho tiempo colgado un ABC en una púa de refuerzo por si se acababa el papel. A mí lo que más me impactó es que mi padre se iba por ahí a hacer de vientre, cuando el baño estaba ocupado (el tío Miguel echaba media hora larga) y no se llevaba ni papel. ¡Se limpiaba con hojas de parra! Tenía que haberlo pillado álguien agachado detrás de alguna mata. Y en una conversación con él me aseguró que son incluso mejores que el papel higiénico. Yo exclamé ¡Papá, con hojaaasss!!!??? Y él me dijo: TToma, claro, no me voy a limpiar con piedras!! y además eso es buenísimo para el campo.
De ahí debe de venir el dicho: Anda, vete a cagar a la era
OS HABÉIS VUELTO TOS MÚ DELICAOS. Hoy: EL CUBO QUE HACÍA LAS VECES DE CISTERNA

Al terminar de hacer popó había que agarrar un cubo que había al lado del váter y vaciarlo adentro. Siempre había al menos dos cubos preparados. Como los niños los dejábamos vacíos y no los reponíamos, se dejaban otros dos cubos de repuesto en la bañera. Como refuerzo se añadió un jarro de plástico amarillo grande, que permitía distribuir la cantidad para limpiar mejor lo de los que pintan con pistola. Lo peor que podía ocurrir era que se cortase el agua y necesitases salir al caz a rellenar los cubos, o pedirlo a álguien. Es como en las pelis del oeste. Luego, el tío Jesús hizo su cortijo y todos decíamos al asomarnos al baño: ¡Ooohh, con cisternaaa!, como si estuviéramos viendo un GPS. Esto me recuerda un capítulo de los Simpson en el que van a japón, y Homer, al tirar de la cisterna y ver un líquido de colores con música, exclama: ¡Nos llevan años de adelanto!
jueves, 28 de enero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TOS MÚ DELICAOS. Hoy, LOS COLCHONES CORTIJEROS

Y es que hemos dormido encima de todo tipo de burruncho enrollado relleno de bolas de lana o algodonazos, que más parecían el nido de algún pájaro. Durante la noche los agujeros se iban adaptando al cuerpo y amanecían uno como en la caja de un perrete, sin querer salir ni perder la postura. Luego estaban los duros de gomaespuma amarilla, tan pesados que al transportarlos se te quedaba un pellizco de espuma en la mano, como si le hubieras dao un bocao al colchón. Las niñas jugaban a enrollarse en ellos y saltar una encima de otras hasta que las risas se transformaban en gemidos ahogados de pánico. Otro tema es el de las sábanas, que estaban tan frías como si te taparas con una loncha de tranchetes gigante, y tenías que llamar a tu madre al grito de ¡Dame palos, dame paloos! y ella te golpeaba un poco para hacerte entrar en calor con la fricción. El mejor truco calefactorio se expresa en el viejo refrán: ¡Con dos peos y una bufa, la cama como una estufa!, que consiste en tirarte un peo y apretar las sábanas bajo tu barbilla todo lo que puedas. Si el peo escapa, te lo comes y acabas helado y apestado, pero si el peo queda DENTRO, el gas metano baja la temperatura bajo las sábanas y comienza una agradable sensación de calor. Ahora todos quieren deshumificadores, calefacción antiácaros, bolsas térmicas... Que pronto hemos olvidado las mantas jaraposas, arrullados en nuestros edredones nórdicos. Y ese pobre peo que quiere salir, hay que comprimirlo hasta la mañana siguiente por respeto a tu esposa, y claro, a las siete de la mañana vas al baño y ¡BOUUMM! tocas la trompeta con el opo, que dirá mi vecino que ya está el toque de diana.
miércoles, 27 de enero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. Hoy, LA ESCOPETA DE BALINES
Sí, como esas de la feria. Cuando voy al Decatlón y veo el arsenal que llevan hoy los cazadores, me da la risa. Kiko y Jaime saben lo que es matar a un zorzal de veintitrés balinazos acorralado en la acequia. Al caer antes, me dio a mí en la cabeza un zorzalazo. O fusilar una abubilla a cistonazos. A los gorriones se les sorprendía en pleno sueño en la noche. Qué salvajadas hacíamos hace ya veinte años. Imaginaos que estáis tan tranquilos en vuestra cama y un tío con una recortada os diera un tiro de buenos días. Vaya muerte. Raúl e Iván se disparaban perdigones. Uno en la espalda de Raúl que lo dejó sin resuello. Y al hijo del Carancha le disparaban a los pies al grito de ¡baila! ¡Baila!
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. Hoy, LA LINTERNA PAL CAMINO
Antes de que pusieran las farolas del camino dábamos una carrera, y a los más cagones se nos conocía por salir de la oscuridad sin resuello. A Raúl y a Iván les gustaba tumbarse para que el que venía corriendo sin luna que alumbrara, cayera de bruces al suelo. La linterna era o bien de caucho con luz intermitente, o de esas cuadradas azules. A veces decíamos "Alumbra ahí, qué es esoo??" con miedo, y era Gilberto, que llevaba un rato a tres metros tuya sin decir ni mú. Y los sustos que nos ha dado el abuelo eran tan gordos, gruñendo por el camino, que ya era más el susto de poder encontrártelo que que estuviera realmente.
lunes, 25 de enero de 2010
PERSONAJES CORTIJEROS 5: DON EUSEBIO

Don Eusebio es el único habitante de su pueblo, del que todos han emigrado a la ciudad o al corral de los quietos (cementerio) y claro, tanto vivir solo, perdió la chaveta, y desarrolló un trastorno de doble personalidad, llegando a odiarse a sí mismo, enviarse anónimos de muerte, no invitarse en el bar, y no darse las buenas noches antes de ir a dormir, enfurruñado consigo mismo. Tras ser tratado por los mejores psicólogos de la LOGSE, fue a la ciudad e hizo un curso de inglés. Estresado por la gente, regresó al pueblo en un autoexilio voluntario, pero da clases de inglés por videoconferencia, y gracias a eso mantiene una óptima salud mental. Aquí va un ejemplo de sus clases.
Hola, ¿Cuando libras? - Hello, When you pounds?
I book monday - Yo libro los lunes.
I book you- Me libro de tí.
¿Puedes cerrar la cancela? Please, close me the candel
y etc. etc.
jueves, 21 de enero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. Hoy: EL CANDIL DE ACEITE
Fueron sustituidos por el fogón azul de butano (ver anterior) que alumbraban más. El candil era una especie de lámpara fabricada de diferentes materiales, modernamente, de hoja de lata o hierro , que tenía por delante un pico y por detrás un mango a cuyo extremo se unía una varilla de hierro con un garabato que servía para colgarlo. Dentro de aquel vaso se ponía otro más pequeño de la misma forma que se llama candileja en la cual se echaba el aceite y se metía la torcida (la abuela la llamaba la torcía) de algodón o lienzo cuya punta salía por el pico y es la que encendida ardía y daba luz. Los candiles pequeños tienen forma de cucharón, con una parte llena de aceite la cual se enciende y alumbra. Mi madre aún tiene uno de vela en la repisa de la chimenea de su cortijo. Actualmente sólo se ven en las películas de terror. Cuando pienso que los abuelos se alumbraban con esto y que la abuela le calentaba la leche al tío Jesús con una gavilla de esparto porque no había ni hornilla de gas, pienso en la vida tan fácil que tenemos ahora, en la que si se rompe el microondas, nos volvemos locos buscando un cazo.
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. Hoy: EL FOGÓN AZUL DE BUTANO
Se colocaba en la puerta y los bichos se iban allí hasta oscurecer su tenue resplandor. Al principio era lo que había, luego aparecía cada vez más al irse la luz o saltar el automático. Estaba prohibido tocarlo, y siseaba en todo momento como si fuera a explotar. Generalmente álguien acababa diciendo: Apaga el fogón ya, que tengo la cabeza loca.
miércoles, 20 de enero de 2010
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. HOY: LA ALPARGATA

No había zapatos 24 horas ni nike air que valgan. Ibas al cesto de los zapatos viejos, buscabas uno que no te holgara mucho, y a triscar por el campo. En el tobillo se iba formando una costra de roña que pretendía igualar el color de la zapatilla. Dejamos de usarlas por temor a que los alacranes las atravesaran de un picotazo. Y lo mismo con las sandalias de goma, que caducaban al romperse el plástico, con la hebilla oxidada y marcas de alquitrán de antiguos veranos. Cuando jaime tomaba carrerilla para darme una patada en el culo, la zapatilla solía echar a volar, generalmente hacia un bancal inundado por el riego. Allí, la alpargata desaparecía como un fósil de dinosaurio, hasta que años más tarde, álguien labraba y la sacaba. Las obras de las autovías destaparon numerosos números del pie derecho. Y es que con las alpargatas sólo saben correr los muy cortijeros.
OS HABÉIS VUELTO TÓS MÚ DELICAOS. HOY: EL ORINAL
En tiempos en los que hay enchufe de ambientador en casi todas las habitaciones (hablo por mi mujer, que es maniática de los olores) se os olvida que por las noches, para no bajar al cuarto de baño a menos cero grados (y esa loza blanca en la que apoyabas el culo a menos siete, por lo menos) usábamos una escupidera u orinal. Y se quedaba bajo la cama, fermentando. En ocasiones se veía incluso el vapor. Y por la mañana todo era portado hasta el váter, en el que la compinación urética de todos aquellos diferentes humores, causaba una reacción química sin precedentes. Un orinal bajo las literas de las niñas podía llegar a rebosar litro y medio de orina. Había que asegurarse siempre de ir, porque en ocasiones, palpando a tientas bajo la cama metías la mano en el orinal, y te olía el dedo a meados toda la noche.