Pensativa en las horas siempre iguales,
y triste de su pobre biografía,
en el final, la larva, se moría
de perspectivas sólo horizontales.
Quería escribir “vida” en espirales
que hicieran de la luz sacra armonía
y en el profundo azul del claro día
ir relatando elipses celestiales.
No fue imposible. Indiferente al viento,
de un pensamiento el pasmo alucinado
acarició la antena prodigiosa,
y se hizo corazón el pensamiento.
y triste de su pobre biografía,
en el final, la larva, se moría
de perspectivas sólo horizontales.
Quería escribir “vida” en espirales
que hicieran de la luz sacra armonía
y en el profundo azul del claro día
ir relatando elipses celestiales.
No fue imposible. Indiferente al viento,
de un pensamiento el pasmo alucinado
acarició la antena prodigiosa,
y se hizo corazón el pensamiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario