
Mientras la tita Soco medita si convertir o no su cortijo en granja-escuela, o mejor, aula a la que trasladarse desde Aguadulce para pasar allí toda la semana, comienzan a llegar grupos de escolares para visitar nuestro entorno, tal y como prueba esta foto. Almuerzan en casa del Ico, degustan almendras y aceite local, y admiran las tumbas prehistóricas de Los Milanes. Antes de regresar, rezan un santo rosario por la conversión de los pecadores.
3 comentarios:
Lo de la granja escuela, en parte fue idea mía... Lo que pasa que nadie quiere irse al cortijo... con las ganas que tengo!! jajajaja
Yo me apuntooo...
Pues manos a la obra!!!
Publicar un comentario