
Este acontecimiento, se menciona muy tangencialmente en la novela de "El Fin de Las Juntas" (de próxima reescritura para adaptarla al público lego y mandarla a la editorial que pique) Ya sabemos lo orgullosos que estaban ambos. Era la época en la que apadrinar era un honor y una responsabilidad, no como ahora, que se lo juegan a los chinos.
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