lunes, 24 de enero de 2011

¡QUÉ FRÍO! ¡A LOS REFUGIOS!

A pesar del frío, no se debe estar tan mal en el cortijo, con leña y víveres. Creo que las ansias de evadirse a un refugio en soledad parte de la idea de haber abandonado aquella cabaña que hacíamos de niños entre sillas y mantas. No hay escritor, artista, político o banquero que sacudido por el estrés no sueñe con retirarse a vivir a una cabaña lejos del mundo. Para no quedar desguarecido, rodeado por la agresión del mundo. Hay personas que son capaces de montar a cualquier edad la cabaña de su niñez y hacerse imbatibles a la adversidad. Este reducto está al alcance de cualquiera. Basta imaginar que nosotros somos la cabaña.

2 comentarios:

Cucufatto dijo...

Mu bonico si señor. Que buen profesor ganaron los alumnos pero ay que gran periodista se perdió por el camino!!

socorro.com dijo...

Pero luego,viene la sociedad del consumo... Trabajar...trabajar...trabajar.... para comprar....comprar....comprar.