
Leyendo un libro de trabalenguas he encontrado el que le recitaba el tite Jesús a la Carmen Laura. Ahora por fin podremos aprenderlo:
Tengo una cabra ética, pelética, pelipelambrética, peleticúa, rabituerta y hocicúa,
si la cabra no fuera ética. pelética, pelipelambrética, peleticúa, rabituerta y hocicúa,
los chivitos no saldrían éticos, peléticos, pelipelambréticos, peleticúos, rabituertos y hocicúos.
Y siguiendo con las cabras, la mejor hora para ver a las montesas en el cortijo, es a las siete de la tarde en el puente viejo o al cruzar el río en el barranco de Mariquita.
2 comentarios:
Siguiendo con las cabras, a mi padre lo que le gustaba era recitar a grito pelado el cuento de la cabra cabratis en mitad de la calle para que a mi hermana y a mi se nos quitara la vergüenza (y nada más lejos de la realidad, porque nos poníamos rojas como tomates y salíamos corriendo). Decía así:
Estaba la cabra cabratis
subida en la peña peñatis,
vino el lobo lobatis
y le dijo a la cabra cabratis:
--Cabra cabratis,
baja bajatis
de la peña peñatis.
--No, amigo lobatis,
que si bajo bajatis,
me agarras agarratis
del gaznatis.
--Cabra cabratis,
no voy a agarrarte
del gaznatis
porque hoy es viernes viernatis,
y no se puede comer carne carnatis.
Bajó la cabra cabratis,
de la peña peñatis,
y el lobo lobatis
la agarro del galgarranatis.
--¡Amigo lobatis!
¿No decías que hoy es viernes viernatis
y no se puede comer carne carnatis?
--Cabra cabratis
de la peña peñatis,
contra el hambre
no hay pecatis.
Qué bueno, jo, jo
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