
Misterio núm. 2: ¿Por qué nos fascinaba tanto la navajilla del abuelo?
No era una de esas navajas multiuso, ni siquiera era bonita, pequeña con su mango de nácar. Pero con ella cortaba los sarmientos, la guita de los sacos, untaba en los panecillos, y pinchaba el pan para mojarlo en su cazo de café con leche. Y cuando nos la dejaba coger un momento, decías "ooh, la navaja del abueloo" como si fuera el machete del mismo Tarzán.
Misterio núm. 3: ¿Por qué los murciélagos no nos duraban?
Y es que se mataban entre ellos o se suicidaban contra la jaula después de que los primos los capturaban. Quizá si los hubiésemos tapado con un trapo negro no les hubiera dado esa locura, y los podríamos tener como un canario.
Misterio núm. 4: ¿Por qué Jaime pega ese salto a los quince minutos de dormir en el sofá, y se tira a la cama de cabeza? ¿Qué fuerza mesmérica le impulsa a esa embestida brutal? Inquietante.
1 comentario:
Misterio num. 5: Pq el abuelo nos dió a todos un guantazo, por meternos en una parata regada y perder casi todos las chanclas (las cuales aparecieron años despues)?
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